El nombre de Alejandro Darío Pérez no parece haber sido importante en la vida del juez Héctor Agustín Aráoz hasta el 26 de noviembre de 2004. Según la hipótesis oficial, con el arma del ex policía se realizaron los 10 disparos que acabaron con la vida del magistrado. Pero, hasta ese entonces, no hay indicios de que Pérez y Aráoz hubiesen tenido algún problema. Al menos, eso es lo que asegura el ex oficial. "Cuando yo trabajaba en el Roca, yo no tenía acceso a los Juzgados de Menores. Por eso, nunca hablé con Aráoz. Con el juez (Raúl) Ruiz sí tuve contacto, porque cuando hubo motines él intervino. Si le correspondía actuar a Aráoz, él no se presentaba. Así que no conversamos nunca, siquiera", aseguró. Así, Pérez sostuvo que nada lo vinculaba con el juez. Pero, según los acusadores, Ema Hortensia Gómez era el nexo de discordia entre ellos.